Dieta mediterránea
La dieta mediterránea es un modo de alimentarse que
está basado en una idealización
de los patrones de alimentación de los
países mediterráneos, especialmente
de España, Italia y Grecia
Las características principales
de la misma son un alto consumo de vegetales (frutas,
verduras, legumbres, frutos secos, pan y otros
cereales), la utilización del aceite de
oliva como grasa principal, tanto para cocinar,
como para el aderezo de ensaladas y otros platos,
un mayor consumos de aves y pescado que de carnes
rojas, y el consumo regular de vino en cantidades
moderadas.
La propiedades que se le atribuyen
se basan en la constatación de que, aunque
en los países mediterráneos se consume
mucha más grasa que en los EE.UU., la incidencia
de enfermedades cardiovasculares es mucho menor.
Las causas parecen estar en el mayor consumo de
pescado, en especial pescado azul, rico en ácidos
grasos omega 3; en el alto consumo de aceite de
oliva (que reduce el nivel de colesterol en sangre)
en lugar de grasas animales, y finalmente en el
consumo de vino, que tiene efectos beneficiosos,
especialmente el vino tinto por sus antocianos,
aunque por la toxicidad del alcohol, debe tomarse
en cantidades moderadas, entendiendo como tal
uno o dos vasos por comida. |